miércoles, 23 de junio de 2010



Pusiste los pies en la pared, el derecho un poco torcido, algo muy típico en ti. Te quedaste así un rato hasta que uno de los dos se decidió a hacer algo. Yo no supe si mirarte o no, si tocarte una rodilla o rascarte la espalda. Cerré un ojo… luego el otro… luego los dos…
Cuando los volví a abrir habías cambiado de posición. No supe si tomarte la mano era adecuado. La música seguía sonando, algo setentero, tal vez Nick Drake. (Los setentas en Londres). (O Nueva York). (Chavos güeros con pelo largo). Finalmente fuiste tú quien me tocó la punta de la nariz con el dedo meñique y te decidiste a preguntarme si me gustaba el arte. Contesté que sí, aunque no estaba del todo seguro. Si no hubieras apagado la luz, hubieras podido ver que tenía los ojos llorosos. Por esos días había estado muy estresado y tenía dermatitis nerviosa. Curioso que no tuviera ronchas, curioso que tuviera comezón en la verga.
Miré hacia la calle por la ventana y me pareció que alguien nos observaba desde la acera de enfrente, alguien de pie bajo una lámpara. Volteaste tu también y dijiste que no podían vernos con la luz apagada. Preferí no contestar nada, tenía la mirada en un punto fuera de la escena. (C’était pendant l’horreur d’une profonde nuit…).
   –¿Te gusta el arte?
   –Prefiero la mecánica.
   –Man vs. nature?
   –Peut-être…
La plática me hizo pensar en el futuro del terror, el crimen y la militancia. La música hablaba de cosas raras: la noche de la iguana, la noche tropical del hotdog, la última nochevieja de la humanidad, cosas así. Dijiste que tú no le tenías miedo a nada más que a las formas vacías, al escurrimiento de los significados.
   –¿Te gusta el arte?
   –A los muchachos pobres no nos queda otro remedio que la vanguardia literaria.
   –¿Nunca vas a cambiar?
   –No.
(Mais tout dormait, et les vents, et l’armée, et Neptune). No supe si hablabas en serio, pero no me atreví a preguntar. La música seguía sonando, tal vez Nick Cave. Quisiste darme un beso pero mi actitud te detuvo. La música iba terminando, tal vez Nick Name. Me pusiste la mano en la verga y me dijiste “Si no hubiera apagado la luz, podrías ver que tengo los ojos llorosos”, pero fue inútil, yo pensaba en el futuro del comunismo: definirse o delimitarse, distinguirse e identificarse.
   –¿Te gusta el arte?
   –Aunque los rudimentos del arte pueden encontrarse en nuestra herencia primate, sólo el homo sapiens puede ser calificado con justicia de animal artístico.
   –¿Eres homosexual?
   –He hecho de todo.
   –To fuck or not to fuck...
(Et la rame inutile fatiga vainement une mer immobile…)


   

El Pato, grandísimo cronopio.


domingo, 20 de junio de 2010

El Pato is dead...

El Pato is dead, long live El Pato!



cronopio

Soy un cronopio desdichado y húmedo: El Pato.